miércoles, 4 de mayo de 2016

Medio de las Chavalitas

Este año lo comencé con la idea de dos metas, el Medio de las chavalitas nike y el Maratón. Y también con la idea de no participar tanto en carreras, porque mi idea era mejorar la marca del año anterior del Medio de nike. Y comencé con la preparación en miras a ese objetivo, en el inter surgió la creación de un equipo de la marca asics y promoviendo la aplicación, que es con la que yo me he venido entrenando desde que comencé a participar en carreras, me pareció muy interesante y le seguí la onda al BBtuti. Y bueno, esa es otra historia que en otra entrada contaré, el punto aquí es que en parte de mi preparación a el primer objetivo lo hice con coach. Así comenzó esta nueva experiencia.

Esta ocasión no quise quedarme sin inscripción, así que en cuanto tuve la oportunidad lo hice. Además el tener ya asegurado tu número, ayuda en cierta forma a estar más comprometido con el objetivo. Hoy me vine sintiendo mucho mejor y en un chequeo de 10k la meta se volvió más ambiciosa, no me deje llevar tanto por la idea, pero de una u otra forma si emociona el poder lograrlo. 

El día de la entrega de paquete llegó, esta ocasión no tuve trabajo el día previo a la carrera, por lo que sí pude ir a recoger mi paquete, pero fui sola, pues el BBtuti se fue a su propia aventura. Decidí hacer mi último trote hasta el WTC, y más porque la semana previa, me la pasé con malestar estomacal, no pude correr sino hasta el viernes, el coach me recomendó un trote muy ligero el sábado y así lo hice. Llegué a la entrega, la fila para acceder avanzaba rápido, casi en seguida ya tenía mi paquete en mano, y con la sorpresa de que la talla de la playera venía súper reducida, la talla estaba asegurada de acuerdo a tu inscripción, tuve la suerte de que sí me la cambiaran. Hoy estuvo excepcionalmente hermosa la playera, me hubiera gustado más una camiseta, pero esta me encantó en verdad. Participé en todas las actividades, me tome fotos y me hicieron un gif súper divertido. Decidí pasarla súper aunque fuera sola, así que hice mi fiesta particular.
El día prometido llegó, hice todo mi show previo que normalmente hago antes de competencia, salimos un poco antes, pues quedamos de vernos con los del equipo para la foto y calentar en conjunto. El tiempo voló y llegamos 30 minutos antes de la carrera, o sea, tarde para lo que se tenía planeado hacer, en fin, apenas y llegue a la foto de equipo. Ese día decidí irme bien tapadita, para evitar sentir frío y empezar con ganas de ir al baño, me queda claro que no es por frío, es ansiedad, llegué ya con muchísimas ganas de ir al baño, después de la foto corrí a los baños y la cola era inmensa y desordenada, pésima la zona en donde los colocaron, además de insuficientes. me llevó más de 20 minutos poder acceder, faltaba una chica para poder entrar y ya había comenzado la carrera, que en esta ocasión éramos 7500 mujeres más los colados. Cuando por fin pude ingresar a corrales, era de las últimas, me quede atrapada entre trotadoras y caminadoras por casi cuatro o cinco kilómetros; nuevamente me apunte en el antebrazo los tiempos de cuatro km a cuatro km, cuando verifico el primero me doy cuenta que ya me había subido casi cuatro minutos al que correspondía, obvio sí me molesté, pero decidí no engancharme en la frustración, así que solo me relajé y traté de disfrutar mientras cazaba la oportunidad de ir pasando corredoras.

Esta ocasión me encontré con un trío de mujeres muy mala onda y groseras, las clásicas que se ponen en línea a platicar a su paso sin importarles si alguien les solicita permiso para pasar, a mí no me gusta ir dando codazos y empujones para adelantarme, lo que hago es que me acerco y toco suave su hombro para solicitar el paso, en cuanto lo hice, recibí la patana respuesta de "Pásate por abajo amiga" -léase en tono cantadito- y enseguida comenzaron a decirme "pásale campeona, busca tu lugar" -continúe leyendo en tono cantadito-, lo que hice fue hacer una maniobra aprendida del tocho y las pasé sin tocarlas, ignoré sus cantares, les di las gracias y les deseé buena carrera, al continuar corriendo alcanzaba a escuchar a lo lejos más de sus cantos, alcé la mano e hice la señal de amor y paz. En ese momento me sentí en la Carrera Bonafont, en fin, lo único que puedo decirles es que les deseo acumulen tantos kilómetros como les sea posible, con la esperanza de que a la par también acumulen alegría, porque efectivamente, soy tan campeona como ellas, y busco mi lugar como la que llega primero, último, o el que ellas mismas también buscan, porque esto es solo con uno mismo, y ellas en su paso son tan guerreras como lo soy yo y como lo es cada una que decidió tomar este reto.

Continúe corriendo, y al paso de más kilómetros se van quedando corredoras y se hace más cómodo correr. En esta ocasión mi outfit fue simple y completamente conocido, decidí llevarme todo lo ya probado y a lo que le tengo confianza, solo que hoy tuve la mala decisión de ponerme vaselina en los pies, porque los he tenido muy sensibles, fue lo peor que hice, al paso de la ruta comenzó a sudar de más y llegó un momento en que comenzaron a quemar, ya en el kilómetro ocho sentía incomodidad, de ahí es pura bajada en la ruta, fue donde de verdad sentí cómo se formaba la ampolla, ignoré concentrandome en la porra y con tan buena fortuna que vi varios conocidos que saludé, vi a mi equipo, vi fotógrafos y en todas sonríe, traté de no perder enfoque y recordar la ruta todo el tiempo para no desesperarme como el año pasado, que no me tomará de sorpresa alguna subida o vuelta, me funcionó esa parte. Lo cierto es que si al inicio de una carrera comienzo lento me es difícil carburar después, y aunque ya me había relajado con el tiempo meta, traté de no consentirme y enfocarme en la técnica que me han corregido, me resultó muy cansado mantenerla, había ocasiones en que ya quería volver a mi viejo estilo, además de que dolían menos los pies, pero aún así me exigí y no me permití consentirme.

Por fin salimos de chapultepec, bajamos Chivatito para entrar a Reforma, sería el km 12 al 14, se hacían dos circuitos de ida y regreso para subir de nuevo por Chivatito y entrar por atrás del Auditorio y salir de nuevo a Reforma para tomar Gandhi del 15k al 16k, esa parte fue la más emotiva, pues estaba llena de las porras de todos los equipos y familiares, tocabas palmas, escuchabas alientos personales. Ahí me estaba esperando mi fotógrafo personal, hoy no corrió conmigo, había hecho un trail de 27k el día anterior, así que estaba cansado, con todo y eso anduvo caminando en la ruta casándome para tomar fotos, ahí me emocioné y le di más rápido, me cansó más, pero me motivó también. Por fin entré a Gandhi, en donde también se hacían dos circuitos ida y vuelta, (km 17 al 19.5) esa parte me comenzó a desesperar, y traté de enfocar, llegué a la última zona de hidratación tomé agua y retomó la lucha mejorando el paso, los pies me ardían horrible ya, adelante encontré al BBtuti y me animo a cerrar, lo saludé y continúe, al llegar a Reforma escuché un grito "échale Mini" era el Chipilo, que ya lo había saludado antes y justo se paró ahí a dar bolsitas de agua bien frías, me dió una que me supo a gloria, de ahí comencé a cerrar, tan solo faltaba kilómetro y medio, estaba llegando a la altura de las alas en dónde se cambiaba de carril, ese entronque formaba un pequeño cuello de botella, yo venía más rápido, pero te topas con algunas corredoras que van más lento y hacen que frenes casi en seco, eso dolió y me costó trabajo retomar el paso, lo bueno es que ahí estaban los de "Ya se cansaron" que nunca los vi, sin embargo esa frenada me valió dos fotos bonitas. Los pies seguían quemando más, así que aceleré y me dirigí a la recta final, cerré, alcé los brazos y sonreí al entrar en meta.



No logré el objetivo del sueño reciente, logré el objetivo inicial (mejorar la marca anterior del medio de nike), me superé por 36 segundos al anterior medio (Reto de altura) y hoy no llegué devastada como en ese, solo adolorida de los pies, no me molestó para nada la rodilla y tobillo, hoy corrí con técnica (aún me falta pulir y mucho), me di cuenta que es muy cansado mantenerla en distancias más largas, habrá que trabajar con eso. Me siento contenta conmigo, me queda claro que aún falta mucho, pero vamos bien, lento pero seguro. Lo que nunca pensé antes hoy sí lo confirmo y quiero, "quiero correr en serio"#comojijosno, eso no significa clavarme con tiempos, pero tampoco los descarto, quiero hacerlo bien, en la medida de mis posibilidades y sin consentirme, pero sobre todo disfrutando, no sufriendo y queriendo, respetando y agradeciendo a mi cuerpo todo lo que me permite hacer.

Y si me preguntan te vuelves a inscribir?... La verdad no, ya con esta tuve más que suficiente, es padre ser el centro de atención por un día en una carrera y más en mi distancia favorita, pero sí encontré algunos puntos que ya no se me antoja repetir la experiencia, prefiero buscar nuevas.

Los Pros:
* La distancia 21k para puras mujeres
* La marca tiene detalles muy padres (fotos, entrenamientos, porra, vídeo, y más cosas si logras cupo en sus inscripciones que obviamente se agotan en media hora)
* Por un día todas somos el centro de atención de muchas personas, esos es padre
* La medalla y playera hoy fueron geniales
* El ambiente de porra y de los colados son la onda. Soy fan de Don Blanca Nieves

Los contra:
* La ruta la cambiaron, aunque tiene lo suyo la de este año, me llamaba más la anterior, más ruda, más funcional. Tantos circuitos de ida y vuelta no me gustan, el dividir en chapultepec a dos circuitos en la zona de adoquín pésimo.
* No dieron bolsitas de agua, son muy incómodos los vasitos.
* Se está haciendo casi una Bonafont, te encuentras ya gente más feita, afortunadamente son las menos.
* A la organización los rebasó el punto de los baños
* En lugar de modelos, yo preferiría masajes o un spa de pies como en la gatorade




jueves, 24 de marzo de 2016

Un nuevo RP en 10k

Sin realmente buscarlo, logré hacer un RP en la distancia de 10 kilómetros, y aunque no es la súper marca, es mi mejor marca hasta ahora, y más que eso, es un gran logro después de las lesiones del tobillo y rodilla, el lograr correr al ritmo de cinco minutos por kilómetro para mí era realmente impensable el año pasado, y aunque no me clave con la idea en el plan de drama, tampoco me clave en la idea de conformarse, simplemente acepté la realidad de ese momento y comprendí que no era el mío, que quizá más adelante podría lograrlo, no por arte de magia, si no con trabajo constante, con paciencia, respeto por mi cuerpo y sobre todo disfrutando en la mayor parte del tiempo el proceso, he de confesar, también de repente se vienen frustraciones, pero luche por no engancharme y desgastar energía de más en eso.

Todo comenzó con un tuit de Total Running, en el que invitaba a participar por tres cortesías para la Primera Carrera Volaris, la dinámica consistía en publicar una foto de meta en la cual debías estar volando, literal. Me pareció divertida la dinámica y recordé una foto que tengo y que me gusta mucho, así que decidí participar, en realidad no me importaba mucho si ganaba o no, no era una carrera que tenía contemplada, pero como me agradó simplemente lo hice, a la semana me comunicaban que había ganado, así que decidí disfrutar la carrera y probarme en esa distancia, más como un chequeo para el reto del medio maratón de nike.

Y pues ya entrada en el reto, me di a la tarea de planificar mi carrera con mira a alcanzar la marca de abajo de 55 minutos, con la esperanza de alcanzar 53 minutos. Escribí en un post-it los ritmos kilómetro por kilómetro y marcando parciales negativos, pero sobre todo con ritmos que sabía que me eran posibles, me dio un total de 53:49 y me sentí conforme y decidí luchar por alcanzarlo.

Llegó el día de la carrera, antes de salir con un plumón apunté en mi antebrazo los tiempos de km por km. Llegamos en el metrobus hasta reforma e insurgentes, de ahí decidimos trotar hasta la salida para calentar (2k) fuimos a paquetería y escala técnica (baño), entramos a los corrales, rápido nos colocamos y a los cinco minutos ya estábamos corriendo, como ya venía calientita, comencé rápido, demasiado, pero sentí que me pasaría del tiempo en que debía llegar al km uno mientras rebasaba corredores, cuál va siendo mi sorpresa que los dos primeros kilómetros los marque en cuatro minutos y fracción, así que estaba por debajo minuto y pico del tiempo estimado, traté de calmarme porque si no me quemaría, fui modulando el paso, pero aún así llegaron los demás kilómetros y aún seguía  por debajo del plan, con suficiente colchón, pero decidí no consentirme, pues me sentía bastante bien, así que me dejé llevar.

Llegué al kilómetro cuatro y medio cuando me alcanza un señor y me pregunta si mi paso era de cinco, se lo confirmo y me dice excelente, ¡éxito!, fui recíproca con él y continúe corriendo por la única pendiente de la ruta, de ahí en adelante el señor "Pablo" -me enteré posteriormente que así se llama- compartimos la ruta, rebasándonos mutuamente de vez en vez. Iría por el km ocho y ya sentí la exigencia que me estaba imponiendo yo misma, recuerdo haber visto la playera de una corredora que decía más o menos así: "Si estás aquí corre rápido, si no ve a casa" y me dije, a eso viniste ¿no?, así que no hay pretexto! Aguante el paso, y pronto llegó el kilómetro nueve, lo aguante un poco más y ya faltando 800 metros comencé a cerrar, llegando a las vallas cerré con todo lo que me quedaba, no quise ver el reloj antes de cruzar la meta, solo me concentré en correr.







Cuando por fin vi mi tiempo (50:25) me fue imposible no celebrar con mi colorida expresión del Maratón Monterrey... "¡A huevo, lo logré!", comencé a caminar y en lo que paraba la app el señor Pablo me alcanzó y tuvo el detallazo de decirme: "Me reventé por seguirte, ¡Felicidades! y ¡Gracias!", me hizo el día entero, por supuesto que también le agradecí y lo felicité, porque él también me ayudó, chocamos los puños y le pedí tomarnos una foto.

Y bueno, así estuvo parte de mi día, como había dicho anteriormente, esta fue una carrera que no tenía contemplada, he aprendido a no dejarme llevar por querer correr todas las carreras, si no a seleccionar y más cuando tengo un reto en específico, el de este año es el maratón principalmente, y otro es el medio de Nike de mujeres, en el cual mi meta es mejorar la última marca del año pasado en la media distancia (2:10), así que cuando obtuve la cortesía me pareció una buena oportunidad para medirme y tener una perspectiva de qué tal me podrá ir en esta competencia, y ahora con este resultado el panorama se ve harto retador, incluso como para mejorar mi RP en esa marca, no me quiero clavar con esa idea, pero de igual forma haré la lucha ¡como jijos no!

Como había dicho, estoy en pleno entrenamiento rumbo al medio maratón el 24 de abril, así que el domingo me tocaban 19 kilómetros, el coach me dijo, corre tu competencia, y después puedes correr muy suave lo restante, así lo hice, terminé la carrera y todo el show que conlleva y me dispuse a completar los kilómetros restantes, me cambié de playera y me dirigí a la suavicrema (Estela de Luz), me pareció factible tomar el paseo dominical de la la Benito, así que comencé ahí, llegué hasta Insurgentes di la vuelta hasta La Diana para tomar por la Condesa hasta División del Norte cerca de casa. El BBtuti se llevó la mochila y nos vimos en la casa. Llegué me di un rico bañito caliente, comí con ganas, me di un ligero masaje y nos la pasamos en la chorcha el resto del día. El lunes amanecí en calidad de C3PO, toda adolorida, pero con el orgullo bien esponjado.

¡COMO JIJOS NO!






martes, 12 de enero de 2016

Tirar la toalla


Si su intención en este año es respirar más y mejor?... Entonces mis estimados, les recomiendo ampliamente TIRAR LA TOALLA, ¡sí! leyó bien, ¡tiré la toalla ahora mismo!

Tirar la toalla es: Dejar de insistir en querer quedar bien con todos o con alguien que no sea usted mismo, dejen de intentar cumplir expectativas ajenas; es una de las actividades más desgastantes y que más nos roban demasiada energía.

De experiencia propia les puedo decir que comencé a respirar más y mejor el día en que dejó de importarme lo que los demás piensen de lo que decido en cualquier ámbito de mi vida, porque finalmente es a mí y solo a mí a quien le da consecuencia mis decisiones y las que me han dado, créanme que han sido satisfactorias, y lejos de seguir sintiéndome la "rara", descubrí que hay muchas, muchas personas tan descaradamente felices haciendo lo que ellas mismas quieren y respiran tan libre como les da la gana. Este es una las sensaciones más simples y liberadoras en la vida, además de que siempre te sorprenderás haciendo las cosas que nunca imaginaste poder hacer y que incluso hasta dudabas de poder hacer.

Así que, les propongo que este año que está comenzando, sea uno de sus propósitos el TIRAR LA TOALLA,  aprendan a procurarse y no tengan miedo a ser felices dedicando un poco más de tiempo a eso que les saca una sonrisa sin pensarlo tanto, a esa sensación por efímera que sea pero que repercute en sentirse contentos el resto del día, y que créame, el resto del mundo se los agradece porque -sin darse cuenta usted mismo- simplemente su actitud cambia para con los demás y así se genera una cadena de felicidad. -sí, se que lee "mamón" esto, pero es una realidad-.

Les deseo un gran y descarado año lleno de inhalaciones de vida y libertad y exhalaciones de tranquilidad y felicidad...

Decreto que así será el mío, sí, aún más... En todos los ámbitos de mi vida,

¡QUE ASÍ SEA!

lunes, 14 de septiembre de 2015

¡¿Cómo jijos no!? La espantosa X


LO QUE APRENDÍ. 
Lo principal y que en mis otros maratones leí, escuché, incluso en la entrega de paquetes de palabras del experto Benjamín Paredes durante su plática lo dijo bien claro y me entró por uno y salió por el otro y ahí voy a perderle el respeto al MARATÓN, hice todo lo que NO se debe de hacer.


EL DESAFÍO. No hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza, y pues sí, finalmente llegó el día en el que nos veríamos las caras de nuevo -Maratón y yo- Me preparé por tres meses para cerrar ese ciclo que me dejó tan inconclusa el año pasado. Mis carencias físicas que tanto molestaron el año pasado, poco a poco fueron disminuyendo, me atendí y entendí qué es lo que me pasaba y qué tenía que hacer para salir de eso y así lo hice, el proceso ha sido lento, pero efectivo, mi paciencia también la ejercité y eso aprendí a disfrutarlo. 

LA META este año era ambiciosa para como en realidad aun me encuentro, el BBtuti no me cree, pero de verdad tengo que ir cuidando la rodilla y el tobillo para que no recaigan, a veces sí siento dolor y lo aguanto, y eso me hacía mantener el miedo al dolor y más a volver a recaer, talvez eso me hacía extremar precauciones, como el hecho de continuar con el método Osler, sin embargo creo que esta vez lo extendí de más, pero también creo que el mantenerlo en el entrenamiento me ayudó a soportar este reto y si no lo terminé con el objetivo deseado, sí lo terminé entera, sin recaer, sin lesión nueva, fuerte, a los dos días ya estaba como si nada, practicando yoga con cierta exigencia y con ganas de ya correr.

LA CRÓNICA. Y la semana del Maratón llegó, acudimos por nuestro paquete el primer día y a primera hora, la expo maratón cada año está mejor, nos tomamos fotos, participamos en todo lo que exponen, escuché "atenta" y emotiva la plática de Benjamín Paredes, en fin la fiesta la disfrutamos al máximo.

Este año cuide mucho mi alimentación, decidí por mi bien y el de mis articulaciones bajar de peso, digo, yo nunca he tenido problema con el tema peso; después del primer maratón me descuidé bastante, y si a eso le sumamos la baja de actividad debido a las lesiones subí más de cinco kilos, no traía sobre peso, pero sí estaba en el límite y para poder rendir mejor decidí aplicarme en el tema, sin mal pasarme ni restringir, solo ser cuidadosa. Lo cual me vino excelente, logré bajarlos y llegué en mejores condiciones al maratón.

Lo cierto es que mi miedo al dolor continúo, y no logré desprenderme de él, al menos hasta la última distancia del entrenamiento (32k tres semanas antes del reto), lo que me llevó a continuar con el método Osler en la mayoría de todo mi entrenamiento, hasta esa última distancia que me decidí correrla de principio a fin y me sentí muy bien, cansada pero sin dolor, eso me dio la confianza o extra confianza por decidir correr sin aplicar el método.

Lo más curioso la semana previa al maratón fue que me encontraba muy tranquila, con ciertas dudas que yo misma disipaba y me enfocaba, se sentían las "ñañaritas" obvias, pero a comparación de como normalmente me pongo estaba realmente tranquila, incluso el día anterior y el mismo día del evento, solo mi cuerpo y mi interior despertó justo cuando caminaba rumbo al arco de salida a unos metros de que se activará mi chip fue como todo el cuerpo me tembló, la emoción me embargó y me cayó el veinte de lo que estaba a punto de hacer, sin tiempo para asimilarlo solo para reaccionar o sobre reaccionar.

Las dos semanas antes, era todo un dilema para mí la estrategia de mi carrera, pues en esta ocasión iba por tiempo. Casi un mes antes sabía perfectamente la forma en que correría el maratón, después replanteé al ver que me era posible correr más allá de 47 minutos a un ritmo determinado y sin descanso de caminata y sin que me repercutiera en recaída o dolor, esto no fue el punto de mi equivocación, vino desde mi ansiedad por querer hacer RP y un rp "digno" -según yo- me exigí de más, no es que no pueda, sé que puedo, el punto es que esto también es paso a paso, aún no era el tiempo para ese tiempo. Todo lo que aprendí en mi lucha por salir de las lesiones, lo olvidé y peor lo ignoré por querer hacer un tiempo para el que no entrené, me vi demasiado optimista, y en dos semanas eché a perder todo mi entrenamiento y todo lo que había aprendido.

El sábado previó llegó y preparé mi outfit, me bañé, cené, apliqué el vendaje y me senté en la cama a esperar el sueño en lo que me distraía viendo tele y haciendo mi play list, sí lo sé, pero unos días antes se había descompuesto mi celular y toda la música seguía ahí sin poderla escuchar, había decidido correr sin música, no sería la primera vez, total, que recuperé mi celular, mi música, mi app para el registro de la carrera, e hice una nueva lista con solo las canciones que de verdad me emocionan. Me dio la una de la mañana y apenas comencé a sentir sueño, no me preocupé, porque los días previos dormí con ganas. Sonó la alarma a las 4:45 am, me levanté e hice todo lo que acostumbro en carreras de reto, excepto que hoy tuve la gran idea de seguir un plan de carrera que un día antes había visto y que según de acuerdo a mi último chequeo de 10k (una semana antes en viveros) me decía que podía hacer el tiempo soñado, mientras desayunaba tomé un plumón indeleble y apunté en mi antebrazo los tiempos que tenía que hacer cada 5k y me sentí muy segura de poder.

Caminamos hasta el metro y tomamos el tren de maratonistas, llegamos a la estación Juárez, dejamos las mochilas en paquetería, y para no variar antes de cada carrera mi vejiga siempre me traiciona, y la cola era inmensa, nos amaneció ahí, al fin nos fuimos a los corrales, nos tocó muy atrás yo me relajé, me sentía muy segura, hablé con Karli y Charly por el cel y no pudimos coincidir en los corrales, escuché la música y canciones mexicanas que emocionan, comenzamos a avanzar y pude ver el arco, me vino un sentimiento tremendo y la sensación de que hubieran vaciado un balde de agua fría, y desperté, volteé a ver a Leo, nos dimos un beso y quedamos de vernos en la meta, en segundos ya estaba cruzando el arco y activé la app y crono. Había comenzado el sueño y reto.

Comencé a correr  y sentí mucha alegría e intenté recordar el paso que mi cuerpo debía llevar, así llegó la marca del primer kilómetro y ese era el ritmo que debía aguantar, así comencé a ver la fiesta a mi paso, porras y carteles de apoyo, edificios, monumentos, avenidas, batucadas que me emocionaron hasta las lágrimas y sentí el cuerpo hormiguear, sonreí a fotógrafos y cámaras, y cada marca hasta los 20k cumplí con el tiempo, pasé al Peluches le grité ánimo, vi a Basurín y lo saludé, pasé a los corredores Japoneses y también los saludé, hoy sí vi el Soumaya, pasé por los dispersores de Palacios de Hierro y dije ¡gracias palacio!, llegué a Mazarik y vi a la entrenadora de Karli, un poco más adelante escuché ¡Mini! volteé y vi a Chayo con su hermana, la saludé y seguí, estaba cerca del 20k, los últimos 5k los compartí con una corredora de Vayarta y me desgasté de más por competirle, esa desconcentración me significó un desgaste significativo, llegué al 21k y me sorprendió encontrar una porra que no esperaba, Edgar "Hígado" que me saludó y alentó, ese detalle me dio fuerza extra para luchar por aguantar un poco más el paso, sin embargo, comencé a sentir cansancio desde el 18k, entré a Chapultepec, y ya mi estómago sentía estragos del gatorade y gomitas, aún cuando cuidé no consumir de más como en el primer maratón, aún así lo sentí, además ya tenía hambre, para calmarla decidí comer la miel y la barrita que probé en mis entrenamientos, en Chapultepec tenía sed, pero a la organización la rebasó en ese tramo, ya no había abastecimiento, una hermosa señora tuvo la gran idea de colocarse en ese tramo ¡MIL GRACIAS! y todavía tenía hielo, tomé uno y lo fui pasando por la cara  y chupando -ja, ja, con todo y mi sudor, pero me supo a GLORIA- y por fin llegó el fin del adoquín y salí a reforma.

Había llegado un nuevo aire, y decidí seguir luchando por el paso, pero el cuerpo comenzaba a no querer responder, di vuelta en insurgentes y ver la subida de la glorieta y sentir ya piquetes en los muslos me hizo colapsar, paré un poco, di dos pasos y comencé a trotar, alcancé a escuchar detrás mío ¡Cómo jijos no!, alcé el brazo y agradecí la porra, volteo y era Karli, me dio mucho gusto encontrarla y me quedé muy sorprendida de ver lo entera y fuerte que se veía, compartimos unos kilómetros, ella bajó su paso al comentarle que ya sentía carga muscular, pero aún así me marco un ritmo mayor al que yo traía, llegamos al kilómetro 29 y poco antes del 30 ya no pude más, le dije, síguete chamaca, necesito caminar un poco, nos despedimos y Karli continúo, ahí comenzó mi vía crucis.
Mes y medio antes compré unas calcetas asics, y me sentí genial con ellas, por fin dejé de ampollarme y que mis uñas se machucarán, pude usar mis tenis asics con los que me sentí súper cómoda y ligera, ni siquiera me hacía falta aplicar vaselina, pero... el día 0 tuve la grandiosa idea de aplicar vaselina, y eso me molestó, pues hizo que el vendaje comenzará a sudar de más y comenzó a moverse y finalmente a incomodar, llegó un momento en el que de plano tuve que parar a ponerme el rollito de under que guardé en la bolsita de la cangurera por si las dudas, paré por ahí de la condesa, me senté en la banqueta y me lo apliqué, coloqué el tenis y continúe, tuve qué para de nuevo unos metros adelante porque el tenis lo sentía incómodo debido a que desanudé las agujetas, en lugar de solo safar el tenis y al ajustarlo de nuevo las dejé demasiado flojas, pero después las anudé más justas, ya no quise parar, aguanté la incomodidad hasta que se acostumbro el pie, poco después ya los muslos picaban mucho, y decidí para a aplicarme todo el sobre de icy hot y me ayudó bastante.

Poco después de eso, estuve a punto de caerme en dos ocasiones, el piso de la condesa está rete feo, y yo ya sintiendo cansancio supongo que no alzaba bien los pies, en una de esas por ponerme tan dura para no caer me vibró todo el dorso y me quedó doliendo el vientre como un calambre, afortunadamente no azoté y solo quedó en dos huarachazos ridículos.

La barrita y la miel mitigaron un poco el hambre, pero al pasar por la calle de Durango se sintió un olor a barbacoa que despertó tremendo el hambre de nuevo, yo buscaba a los voluntarios con plátanos o chocolates y no lograba encontrar alguno, eso me tensó tanto que me desconcentro tremendo, me sentía tan cansada y por más que intentaba retomar el paso y enfocarme no me era posible, juro que a todos los veía como humeantes pollitos rostizados con alitas y bien dorados, ¡QUÉ MALDITA HAMBRE SENTÍ!, poquito antes del templete de telcel, de repente veo que llega corriendo a la banqueta un chico con barbita y cabello semi largo muy guapetón con una bolsa de pan, y al señor que iba delante mío le ofrece y me dije ¡DE AHÍ SOY!, le pedí y me dio un pedacito de concha tibia súper deliciosa, ¡DIOS SANTO, ME SUPO A GLORIA! ¡MIL GRACIAS MI GUAPETÓN ANGELITO!, en el templete de telcel me orillé a caminar para devorar mi conchita, en  cuanto sentí que el alma regresó a mi cuerpo continúe con mi lucha, y así continúe buscando más qué comer, porque seguía con el antojo de un plátano, comí dulces, chocolates, gomitas y el condenado plátano no aparecía ¡CHALE!

Por fin pude ver esa condenada subida de Nuevo León que indica que estamos por entrar a insurgentes, me dije muy pero muuuuy dentro de mí, que apenas y me escuché, ¡YA LA HICISTE, ESTÁS EN INSURGENTES!, aún continuaba fuera de foco y muy cansada, ya con ganas de no continuar. Recordé que Verónica Velázquez había dicho que estaría echando porras por el 35 y la busqué, quería conocerla y saludarla, no la vi.

Después del antojo babeante del plátano -que aún no encontraba- sentí mucha sed, y ya estaba harta del gatorade, me la llevé ya más con agua, pero ahora quería chupar una naranja, y otra vez no encontraba ni plátano ni naranja ¡MALDITA LEY DE MURPHY!, de repente paso junto a una señora que traía naranjas y le pedí una y me deshice por fin de un pensamiento negativo, pero aún faltaba el plátano. Continúe corriendo al paso que podía, el efecto del icy hot ya se había pasado y me dolían de nuevo los muslos. Mis padres estarían después del 35, así que iba corriendo y buscándolos, de hecho buscaba de todo ¡JA! Comida-antojos y mis padres, cuando de repente veo un tablón con harta fruta, me paso de volada para buscar más naranja y PLÁTANO, tomé una naranja y de repente veo mucha sandía, babee de antojo y comí ahí mismo un pedazo ¡QUÉ DELICIA TAN REFRESCANTE, MIL GRACIAS! le tomé otro y continúe corriendo y comiendo, me di cuenta de que mi golosinearía por la sandía me daría un dolor de caballo que tuve que aguantar casi o poco más de un kilómetro, así iba corriendo pegada al carril del metrobus buscando a mis padres -porque de ese lado estuvieron la vez anterior- y apretando la panza para calmar el dolor, y nunca los vi, aunque ellos sí me vieron, al menos mi Patita bonita, y me vio sufriendo, se quedó preocupada, después hablé con ella y le platiqué parte de mis peripecias.

Los muslos cada vez me dolían más, y por el kilómetro 36 alcancé a ver a una chica que ayudaba a los corredores, me atravesé para pedirle ayuda, dio masaje a mis muslos con ganas, sentí la bola tremenda que se me estaba haciendo principalmente en el izquierdo y me hizo pegar un grito de dolor y después se fue con el otro muslo, ¡MIL GRACIAS, ME AYUDÓ BASTANTE! Ya un poco más renovada continúe, nuevamente me pegué al carril del metrobus, aún tenía la esperanza de ver a mis padres, estaba por llegar al 37k, cuando de repente veo playeras azul Coyote saludándome, eran los SUCUS, mi hermano Dany y Ame, alzo los brazos y llego corriendo a abrazar a Dany, sentí tanta emoción que comencé a llorar y lo contagié, abrace a Ame también y les agradecí el detallazo de echarme porras, justo en ese momento sentí la carga muscular pero ahora en las pantorrillas, estiré un poco, les di las gracias y continúe llorando por varios metros, estaba sumamente emotiva.

Ese nuevo brío me dio fuerzas por casi dos kilómetros o un poquito más,cuando estaba por llegar al 40 colapsé de nuevo y caminé unos pasos, pensé no vinieron mis papas, me dije, bueno, vi a mis SUCUS, luego veré a mis padres y les daré abrazos. Pensaba ya falta muy poco, pero las piernas ya no estaban respondiendo, esos dos y pico kilómetros son los que más sufrí, caminaba y trotaba, muchos me echaban porras, ¡Ándale "Mariana" "Mar" "María" MARINA MARINITA, MINI!, llegué al estadio, ese pasillo me pareció eterno y en el tunel ya ni siquiera sentía ganas de gritar, iba solo con la inercia, llegamos al tartán y esa subida traté de hacerla lo más rápido posible, ya quería terminar, veo la fiesta del estadio y me dije por fin va a acabar mi tortura, ya no aceleré -ya no podía- a la meta, continúe con el paso, traté de mantenerme al centro y me coloqué a una distancia del pelotón de enfrente, alcé los brazos sonreí y agradecí el poder terminar... No en el tiempo que quería, no en el tiempo que podía, no en el tiempo que ya hice, pero a fin de cuentas terminé bien, muy cansada, entera, sin lesión, y con más experiencia y una gran lección por asimilar. Te perdí el respeto, perdí el enfoque, olvidé lo que había aprendido, pero, sigo aquí, y seguiré aquí porque voy por más. ¡cómo jijos no!


lunes, 29 de junio de 2015

Lo que veo mientras corro *mayo*

Gigantones que me echan porras
Alfombras de jacarandas

Después de correr encontré este ramillete entre las calles de Coyoacán
Hay gigantonas muy discretas que se esconden entre otros y solo a la distancia 
te percatas de su grandeza

¡Pitufitos!



















¡La otra tarde vi llover y vi gente correr!
 Mientras me refugié de la lluvia, viajé en el tiempo y conocí Viveros en sus inicios.




jueves, 4 de junio de 2015

La mejor versión de mí.

Hace unos meses que compartí mi foto del drama de llegar a la meta del maratón de Monterrey, obvio tuve muchas felicitaciones y apoyo -de hecho todos- pero hubo un comentario en especial que me hizo click refiriéndose a que cuando regrese del descanso ya "lo tome en serio", y me hizo cuestionarme el por qué corro y si de verdad el correr es para tomarse en serio, digo, no vivo de ello, el comenzar hacerlo me cambio la perspectiva de vida no la vida en sí, al modificar tu actitud por ende cambia la vida, esto fue más en concreto después de hacer mi segundo fallido maratón

Y fue precisamente después de ese evento que cambio mi forma de sentir y entrenar al correr, valoré mucho lo que soy, lo que puedo y lo que aun no puedo, me acepté con mis limitaciones y me comprometí conmigo misma a sobreponerme a estas, con paciencia, respeto a mí misma y disciplina.

Esto no quiere decir que se conforme uno, nada qué ver, reconozco que como me dice mi hermano, soy una atleta tardía, pues comencé después de los 35 años a practicar deporte en forma. Antes era indisciplinada, salvo el ballet en mi niñez. Aún así, siempre el reto está presente y es conmigo misma, pues me queda claro que el mayor y más cruel rival que tengo soy yo. He dejado de llevarme por las expectativas de otras personas, las importantes son las mías y por esas trabajo ahora y en cualquier ámbito de mi vida, el cambio estaba desde antes sin embargo desde que comencé a correr es más determinante.

Haciendo memoria, toda mi vida he corrido, digo, siempre fui la niña activa que prefería andar corriendo como "chiva loca" -decía mi madre- a estar sentada jugando a la casita, comidita o con muñecas, esa fui yo. Lo cierto es que nunca lo hice con la disciplina que le he puesto desde hace casi cuatro años.

En la universidad comencé a correr por el puro gusto en la pista del deportivo de enfrente, y me invitaron al equipo de atletismo y ni así, en ese entonces, tomé el reto como ahora. Sólo el foot ball americano me reto y me hizo darme cuenta de lo mucho que puedo hacer, me divertí mucho en el tiempo en que estuve ahí, sin embargo, también me mostró que me ayudó a sacar cosas buenas pero también las peores cosas de mí, más al encontrarme con personas y situaciones que lejos de aportarme algo positivo era todo lo contrario. Simplemente me di cuenta que mi tiempo ahí había acabado, tenía que encontrarme a mí y lo logré al comenzar a correr.

Inicié corriendo porque me gustaba la sensación del aire acariciando mi rostro caliente y enrojecido por el esfuerzo, por lograr aislarme del mundo en esos momentos y sumirme en mis pensamientos. Hoy sigo disfrutando enormemente esos momentos y más aún sigo descubriendo más...

... Hoy descubro que corro porque me gusta la persona en que me convierte cada vez que me planteo un reto, y mi mente comienza a maquinar la forma en que podré llevarlo a cabo, amo la persona que descubro en el proceso de conquistarme de nuevo, de dominar mis miedos, controlar y encausar mis pasiones por volar con los pies. Cada uno -mis sueños-retos-, desde que inicié con esta forma de vida, se han sumado a uno de los momentos de mayor felicidad por el simple hecho de que los logro, y eso significa que cada una de esas veces ha ganado la mejor versión de mí.